El masaje estimula la circulación sanguínea, activa el sistema linfático y acelera el metabolismo. Por ello, se recomienda como tratamiento complementario para la pérdida de peso y la eliminación de grasa. Un masaje de 30 minutos acelera el metabolismo en el tejido adiposo subcutáneo. Como resultado, la grasa se quema no solo más rápido, sino también de forma más eficaz.